Pero hay una forma de disfraz más común y cotideana, que quizás una vez que la nombre te sientas representado.
El disfraz de nuestra personalidad. Por mucho tiempo yo ocupe uno; era simple una nariz de payaso y mi sonrisa de oreja a oreja. Todos tenemos un disfraz.
Algunos para esconder algo más profundo, alguna depresión o situación del pasado. Otros para hacer ver a gente algo que realmente no eres, ser incluido en un grupo o aceptado por una persona, que en tu vida la crees trasendental.
Pero esto no es cosa de cambiarse de ropa, por momentos las cosas se pueden confundir y puedes llegar a convertirte en tu disfraz sin saber que esta renegando a tu verdadera persona. Aquella personalidad se empezará a apoderar de tí. No sabes tomar decisión al 100% seguras, porque tus personalidades enumeradas por la cantidad de disfraces, te hacen dudar.
Creeras que dominas la situación, pero la situación te domina a ti....
Ten cuidado vestirte de ángel no te hace santo!!!
No te disfraces, que el resto te acepte por lo que eres, no por lo que pretendes ser....
1 comentario:
Quiza quien soy, quiza quien eres tu, quiza que quien es el resto. Dentro de este revuelto hay mucho mas que disfraz.
Publicar un comentario