Por momentos siento un zumbido en mi oído, el viento, levanta mi bufanda que cuelga de mi bolso, es ilógico pudiendo capear el frío no lo hago, paresco acostumbrarme a él y él a mi, la nariz roja, mis pies solo se dejan llevar, no saben que dirección tomar, para todos lados el mismo panorama, en ese momento me tropiezo, me tropiezo con los pensamientos, pensamientos en blanco, con una pequeña briza de neuronas...
Creo que me pase, he perdido el rastro, perdido me siento, miro a tras pero veo lo mismo de ayer, miro al frente y veo lo mismo de mañana. Le pregunto a un caballero, para que me ayude a encontrar mi dirección, él esta con un abrigo largo sentado en un rincón de la niebla con su manos estirada, le pregunto cual es mi dirección, a lo que me respondió diciéndome, la única que has seguido toda tu vida.
Sorprendido por su respuesta, me giro pero solo encontré mas interrogantes...
La niebla se disipa, creo que estoy en un lugar desconocido, donde se junta el ayer con el hoy pero al mismo tiempo que transcurre el mañana...
...miro mis mano, arrugadas de laburo, miro mi ropa ajadas de juegos, miro al cielo oscuro de noche....
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