Javiera dice:
Edmundo dice:
...solo se puede sacar buscando un lugar donde te sientas cómoda y que logres conectarte con tu ser y tu esencia y poder gritar tan fuerte como tu corazón lo quiera. Llorar si así lo desea, que nadie vea, ni pregunte, solo el viento como compañía, luego sentarte, poder respirar, cerrar los ojos y sentir ese aire nuevo en tu pecho, ese frío que te remonta a lo ajeno, que te da un camino a seguir. Levantarte y emprender tu regreso, no por donde estén tus huellas sino por un camino nuevo.
Javiera dice:
Quisiera tanto hacer eso, pero no sé como
Edmundo dice:
Quizás la respuesta sea compleja, pero trataré de esbozarla simple; el lugar no necesariamente debe ser físico; el grito no necesariamente tiene que ser escuchado; el viento no necesariamente debe soplar a favor; la mayoría de las veces todo se hará difícil, pero existe algo que se llama fuerza de voluntad.
Yo constantemente grito, me desahogo, nadie escucha, nadie comenta....solo el viento se lleva mis palabras y pensamientos, respiro aire limpio y sigo. Muchas veces ese grito puede ser una canción o simplemente una nota de la guitarra...o...ayudar a gente que lo necesite y aprovechar de lavarme de ello, ayudando a ver al otro la luz....solo para poder encontrarla yo....la idea es lograr el cometido y poder enfrentar el día con una sonrisa!...
Javiera dice:
jeje si es verdad, pero cuesta mucho…
Edmundo dice:
Lo que digo me ha costado años, pero creo que lo he logrado, solo debes encontrar como DAR ESE GRITO y procurar que sean tus mejores días....(haz clic aquí)
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