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Siguió

...dejo caer mi mirada, mis zapatos están con barro, mis sentidos colapsan, acomodo mi bolso, ya me duele la espalda de tanto cargarlo, vuelvo la mirada hacia el frente, se el camino que he de tomar, ya es de rutina, solo me queda caminar, mi cuerpo toma un ritmo inusitado, con vaivenes, me doy cuenta que yo no los provoco, es un mar que me ahoga, me llega hasta el cuello, pero aun así me ahoga, es un mar, un mar de gente, que solo igual que yo en estos momentos sigue su rutina, paro me doy cuenta que mientras mas camino mis sentido mas se bloquean, empiezo a respirar de forma agitada, mi pecho se hincha como nunca, mi cabeza empieza a dar vueltas, el corazón palpita como nunca antes lo había sentido, el bolso se me hace cada segundo mas pesado, creo que mis rodillas están temblando, la piel de gallina, el oleaje sigue, caigo de rodillas al suelo, mis manos tiritan, no es frío, no es hambre, solo es…..De mi boca empieza a surgir sangre, me llevo la mano a la boca, me limpio la sangre, ese oleaje de personas sigue cumpliendo su función, su rol de mar, ellos pasan y pasan, su conciente los limita a solo pasar…No es ninguna herida, solo brota sangre de mi boca…es la maldita peste que provoco el hombre en aquel siglo de la desventura y perdición…donde la computadora era un mundo de diversiones y de libertinajes…en donde primaban la guerra ante la hermandad, donde presidentes con banderas de muchas estrellas dictaba, y los demás acataban… Pido ayuda, pero siguen pasando olas, mi vista se empieza a nublar, un pito agudo e mis oídos, mi equilibro se desvanece y caigo tumbado al suelo…Pero aun ese mar sigue ahí, su función es pasar, y lo seguirán haciendo… y siguió pasando...

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